Viajes épicos, mundos desconocidos y héroes que no saben si van a volver. El español de la narración de aventuras es dinámico, descriptivo y lleno del vocabulario de la geografía, el peligro y la hazaña.
El viaje de Ulises de regreso a Ítaca: diez años de tormentas, sirenas, cíclopes y dioses. El poema fundador de la civilización occidental narrado en español con el vocabulario del heroísmo, la astucia y el destino que está en la base de toda la tradición literaria hispana.
Phileas Fogg apuesta su fortuna a que puede darle la vuelta al mundo en exactamente 80 días. De Londres a Bombay, de Yokohama a Nueva York, un capítulo por episodio. El español de la novela de aventuras del siglo XIX con el vocabulario de los transportes, paisajes exóticos y la precisión obsesiva del personaje más peculiar de la literatura.
El Capitán Nemo y su submarino el Nautilus recorren los océanos del mundo, de los arrecifes del Pacífico a los hielos del Polo Sur. La novela que inventó la ficción marina, narrada en español capítulo a capítulo con vocabulario de oceanografía y tecnología imaginaria que fuerza al cerebro a visualizar.
Un náufrago inglés pasa 28 años solo en una isla desierta del Caribe. Defoe publicó en 1719 la primera gran novela de aventuras de la literatura: la lucha de un hombre contra el medio, la construcción de una vida desde cero y el encuentro con Viernes. El español de la supervivencia y la determinación, narrado episodio a episodio.
D'Artagnan llega a París y se une a Athos, Porthos y Aramis — los tres mosqueteros del rey. Duelos, intrigas de palacio, amor y el cardenal Richelieu como antagonista. Dumas escribió la novela de acción más entretenida del siglo XIX. El español de la aventura histórica: "Todos para uno y uno para todos" en trece episodios.